Desde el año 2000, la Red de Observatorios de Derechos Humanos ha trabajado con grupos de jóvenes en diversas regiones de Brasil, inspirándoles a obtener más información sobre los derechos humanos y a aprender denunciar y monitorear el acceso a los derechos de sus comunidades.
El Centro para el Estudio de la Violencia, un centro académico interdisciplinario en la Universidad de Sao Paulo, supervisa los estudios sobre el aumento de la violencia urbana, cuyas principales víctimas son los jóvenes pobres entre las edades de 15 y 25. Además de la violencia, cada vez hay más pruebas de que el no tener acceso a los derechos económicos y sociales puede contribuir a las reiteradas violaciones de derechos civiles y políticos. Mientras que el Centro ha elaborado numerosos informes sobre las condiciones de los Derechos Humanos en Brasil, ha quedado claro que la información producida y el debate no llegó a las comunidades más afectadas por la violencia y la pobreza. Por ello, el Centro ha desarrollado la Red de Observatorios de Derechos Humanos, un esfuerzo para que los jóvenes participen en calidad de observadores y escritores de las condiciones de vida en sus comunidades, fortaleciendo así la discusión de los derechos humanos en esas zonas anteriormente inaccesibles.
Hay tres grupos de participantes en la red. Los observadores son jóvenes de 17 a 25 años de edad (la edad en que la mayoría de las violaciones a los derechos humanos suceden). Para ser seleccionado, deben vivir en el área de estudio y deben participar en las actividades de la comunidad. Debido a que la mayoría de sus tareas implican la lectura y la escritura, deben disfrutar de estas actividades. Los monitores son estudiantes universitarios en humanidades (como sociología, psicología, historia, antropología, etc.) Los monitores son responsables de grupos de observadores, que supervisan los debates y ayudar a recopilar y organizar información. Los coordinadores se han graduado de la universidad y debe tener experiencia en la investigación y la educación. Ellos trabajan directamente con los dos grupos discutiendo experiencias y produciendo material con los observadores y evaluando los procesos con los monitores.
Hay seis zonas recomendadas para la observación cuando abordamos derechos humanos en la vida cotidiana: violencia, discriminación, educación, salud, empleo e ingresos, y la cultura y el ocio. En términos generales, lo que debe considerarse en cada área son: casos de violaciones a los derechos humanos experimentadas por los residentes locales; ejemplos positivos o buenas prácticas en la promoción de los derechos humanos; impacto local de las políticas públicas para promover el derecho en cuestión. En la experiencia de la Red, las observaciones sobre los derechos humanos siempre vienen de la vida cotidiana de la gente joven. Durante las sesiones grupales de discusión, relacionas estas experiencias a cierto tema, y luego transforman el diálogo en textos. Los textos son enviados a otro grupo de Obseervadores que lee y analiza la experiencia narrada y la relaciona con temas de derechos humanos. Este segundo grupo luego, escribe una carta al primer grupo que escribió el texto, comentando sus impresiones. En este proceso que consta de muchos debates, no sólo el proceso de recopilación de información de denuncia son mejorados, también las concepciones de la gente jóven sobre derechos humanos.
La Red intenta fortalecer la cooperación entre los diferentes grupos de la sociedad civil y fomentar su participación en la elaboración e implementación de políticas públicas y mejorar su relación con los derechos humanos. Como parte de la Red, todos los participantes en el proyecto discuten la información recogida por diversos Observadores. En estos intercambios, se comparten posibles medidas locales y se buscan alternativas para combatir la violencia. La creación de espacios comunales para estos debates alienta el involucramiento de la gente joven en las asociaciones comunitarias, y contribuye a reducir las violaciones de derechos humanos al reconstruir la identidad social de los jóvenes.
Hay dos diferentes publicaciones que han surgido de este proyecto. El Informe de los Ciudadanos que es un informe formal elaborado por los tres grupos. Contiene información de Observadores y Monitores, así como los comentarios de los expertos que han leído las contribuciones escritas por los propios jóvenes. LUPA es una revista de noticias elaborada por Observadores y para Observadores. Es mucho más informal informe y está dirigido a la audiencia juvenil en las comunidades involucradas en el trabajo.
El proyecto inición en la región metropolitana de Sao Paulo, pero la Red ha ampliado su programa a otras cinco regiones metropolitanas de Brasil y a una zona rural. Desde 2002, el proyecto también se está replicando en Caracas, Venezuela. El proyecto tiene algunas limitaciones, ya que no es fácil observar y hablar acerca de los problemas contenidos en la realidad concreta. Por otra parte, la labor requiere un acuerdo entre los diferentes grupos de interés (entre universidades, asociaciones comunitarias, y la juventud). Aunque a veces las universidades producen propuestas que no se pueden poner inmediatamente en práctica, la práctica es a menudo el principal objetivo de quienes participan directamente en las comunidades. Para evitar la frustración, es esencial unificar intereses desde el principio y clarificar los objetivos del proyecto.

