La Red de los Defensores de la Comunidad de Chiapas entrena los miembros jóvenes de las comunidades indígenas en todas las áreas de apoyo de Zapatistas en Chiapas para vigilar y defender sus derechos humanos. La extensa presencia militar en Chiapas, así como el crecientemente paramilitares naturaleza del conflicto entre los Zapatistas y el gobierno Mexicano ha dado lugar a abusos generalizados de los derechos humanos en la región. Todas las regiones en las que trabajan los defensores Red han sufrido conflictos violentos en los últimos años. Común cuestiones de derechos humanos en la región son la detención ilegal, el acoso de civiles por los militares, especialmente en los puestos de control, asesinatos y detenciones ilegales y el abuso sexual de mujeres por militares y grupos paramilitares. En 1999, Red entrenaron 14 personas que representan 7 regiones o comunidades de Chiapas.
En 2001, una segunda clase de defensores comenzaron capacitación. Los defensores fueron designados por sus comunidades, y implique la participación activa de los miembros de la comunidad en su trabajo. Defensores están capacitados a través de seminarios mensuales que cubren temas sobre las teorías y los conceptos del trabajo de derechos humanos, así como habilidades prácticas para garantizar violaciónes de los derechos humanos están documentadas, reportadas y prevenidas. Aprenden sobre constitucional y internacional ley de los derechos humanos, los acercamientos al trabajo político, incluidos la promoción de medios de comunicación y la creación de coaliciones, así como trabajo de la defensa legal. También son entrenados en el uso de computadoras, cámaras fotográficas y de vídeo para su uso en la documentación de pruebas. Los defensores trabajan en colaboración con un equipo de consejeros para coordinar talleres del entrenamiento, obtener apoyo financiero y técnico y hacer el planeamiento de largo alcance.
Red también proporciona una medida de protección para los defensores, utilizando su influencia para generar una respuesta, si un defensor se ve amenazada. De regreso en sus comunidades de origen, los defensores se dedican a una gama de trabajo en función de las necesidades de sus comunidades. Principales actividades incluyen tomando testimonios de víctimas y testigos de violaciónes de los derechos humanos y la recolección de pruebas de vídeo y fotografías de los abusos. En lugar de dar esta información a una organización no gubernamental, como es el objetivo con muchos otros programas de los derechos de los indígenas, los defensores están capacitados para gestionar los casos ellos mismos. Defensores presentan quejas a el gobierno, dan información a la prensa y los grupos de vigilancia de los derechos humanos y buscan la liberación o defensa legal de personas detenidas injustamente. El modelo de Red coloca a las comunidades y los dirigentes locales en el centro de la lucha de los derechos humanos. Los forasteros desempeñan servicios solamente en una capacidad consultiva.
El enfoque empleado por la Red, entrenamiento de una red de la gente local para defender independientemente derechos humanos en sus comunidades, pueden ser empleados por organizaciones tratando de fortalecer la promoción de los derechos humanos en cualquier región. Es especialmente aplicable a las situaciones en que el conflicto que ocurre sobre el curso del tiempo y se dispersa regional. Las comunidades indígenas en Chiapas, así como en muchas otras regiones, están buscando una mayor autonomía. Una táctica más convencional de conseguir locales para informar a los abusos de derechos humanos a las organizaciones no gubernamentales que entonces manejan los casos ellos mismos daría lugar a una dependencia de las organizaciones no gubernamentales desde la perspectiva de los pueblos indígenas. Además, violaciónes que se producen en zonas aisladas pueden recibir una respuesta más inmediata de los monitores locales.
Este enfoque ha dado lugar a numerosos éxitos en los casos de violaciónes de los derechos humanos en Chiapas. La táctica de entrenar víctimas de abusos de derechos humanos para supervisar y defender los derechos humanos pueden servir para aumentar la conciencia de los derechos humanos y la defensa de las comunidades indígenas, así como la consolidación de la capacidad de esas comunidades para ejercitar su autodeterminación y autonomía.

