La Ong PATH ( Programa para la Tecnología Apropiada en la Salud) y el grupo de mujeres “Ya Wanawake”, en Kenia, ha colaborado para ofrecer alternativas a la Mutilación Genital Femenina. Ellas combinan los ritos tradicionales de la comunidad con educación tanto a jóvenes como a padres de familia, rescatando los aspectos propios de estas, pero ofreciendo alternativas para el ritual de la llegada a la juventudad; prohibiendo el daño fisico a las
En los últimos años la práctica de Mutilación Genital Femenina (FGM), ha sido endémico en Africa y sobrevive en muchas comunidades de retornado y-o desplazados , y ha sido un foco de la discusión y la condenación internacional por médicos y las organizaciones de derechos humanos. Si las mujeres de las naciones donde se practica el FGM tienen la esperanza de mejorar el acceso a los derechos de las mujeres, es esenciale que aprendan que hay las alternativas, a las practicas culturales del FGM. No obstante, es un gran desafio el plantear a lo interno, la erradicación del FGM, mas de lo que pueda hacer la presion externa. Esta táctica (las practicas alternativas) han tenido mejor resultado que los argumentos que las comunidades del Oeste han dado, derivado de quienes las practican consideran que estas, no comprenden el significado cultural de una práctica, que tienen siglos y forma parte de sus tradiciones, y el FGM marca la transición de una joven a la edad adulta.
El programa empezó en agosto 1996, con mucha fuerza en esta educación alternativa en la comunidad de Masai. Mujeres kenianas, quienes habían experimentado de niñas este procedimiento, compartieron con las chicas de la escuela y francamente les indicaron de los efectos físico de la practica de FGM. Al mismo tiempo, los padres de las jóvenes fueron sensibilizados por los educadores, para dar una perspectiva diferente de esta practica cultural. discutiendo el efecto del FGM en sus hijas y sus futuro económico (especialmente, porque dejan la escuela porque se casan, y esto nos les permite obtener otras ganacias).
La alternativa, no-FGM se aplica al llegar a la mayoria de edad, y este ritual preserva muchas de las características de la tradición antigua —el aislamiento, la educación para la vida doméstica, la celebración y los regalos.- Así, los padres y sus hijas pueden continuar honrado las tradiciones culturales sin sacrificar sus derechos a la salud y la oportunidad económica. De una grupo inicial de 28 chicas que toman la parte en una ceremonia de una semana, el programa ha crecido considerablemente: de 1998, más de 1.100 chicas se han "graduado" en docenas de ceremonias en varias comunidades. El programa ha tenido éxito en el que ninguna de las chicas que se ha "graduado" se ha rendido a la presión social para realizar la parte de la mutilación genital como parte del proceso de la tradicion.
Esta táctica educativa tiene el potencial de impactar más allá del continente africano. La practica FGM también ha sido un asunto abordado en Australia, el Reino Unido, Canadá, Francia y Estados Unidos, derivado de que los inmigrantes de los países donde se practica la FGM se continua realizando como algo comun, aun afuera de sus fronteras.. Estas naciones pueden aprender a cómo abordar el FGM, porque es un tema muy sensible a la cultura nativa de los inmigrantes, pero eso protege los intereses de las jóvenes mujeres procedentes de estas regiones..

